Avalancha.Cuarta parte.


El desenlace.29 de noviembre. Seis de la tarde:
 
Todo es impredecible, imprevisible, un absurdo juego de dados. El ser humano sigue su rumbo, a veces yace tumbado en una cama, mirando un techo blanco, dejando pasar las horas en estado latente, otras veces se juga los ahorros  en un bingo,o se funde el dinero en alcohol y otros tipos de drogas, otras es feliz tan sólo con ver una puesta de sol, pero si en algo coinciden todos los hombres es en que nunca piensan que de verdad el fin está próximo. La muerte en definitiva, es una loteria, una posibilidad entre millones de que venga a por tí. El mundo hoy no parece haber cambiado mucho:el ser humano se aprobecha de su débil semejante, llora por un amor roto, se preocupa de las vanalidades del día a día, se levnnta temprano, para trabajar en algo que le da dinero para pagar la hipoteca del piso, tala bosques milenarios para hace con los árboles hermosos muebles que luego otro ser humano compra en alguna tienda y cada día el ser humano corrompe su presioso mundo que le da el aire para respirar, en este mundo suyo llora y rie, encuentra momentos de placer ,o se hunde y no quiere nunca despertar, siempre hay tiempo para equivocarse y rectificar no es cosa nunca del presente sino del mañana. 
A las cinco y media de la tarde algo rompe el equilibrio de la ciudad, aparece algo en el cielo que lo abre y resquebraja las nubes,un objeto que con los minutos se hace más grande. Las gabiotas vuelan alborotadas en una danza  circular de puro pánico en ese cielo que parece que se rompe por todas partes.
Una chica acaba de salir del trabajo, y espera plácidamente en la parada del autubús, el objeto es pequeño aún.La muchacha mira hacia arriba extrañada por el cmportamiento de las gabiotas en el cielo, observa y se se queda perpleja al darse cuenta de la proximidad de un objeto no identificado que parece que está a punto de adentrarse en las entrañas mismas de la Tierra. Se levanta de un salto del banco, se quita los cascos y llevada por la exaltación de lo que parece comprender que está a punto de suceder pregunta a una mujer:
-¿No le parece extraño?
– ¿quE pasa?- responde la mujer.
La joven apunta al cielo con el dedo.La mujer se sobresalta.Se quedan atónitas mientras las gabiotas siguen planeando y dando braznidos de malos presagios.El corazón de ambas se dispara.El autobs llega.
_perdone_le dice exitada la joven al chófer_¿qué demonios es eso?
El chófer se asoma por la ventanilla.Alprincipio ve algo y no le da importancia pero mientras sigue observando se da cuenta de que aquella bola está creciendo, aunque a penas es perceptible el cambio de tamaño.
_Dios mio_dice el mucacho.
La gente mira hacia el cielo ,impulsadas por la curiosidad. De repente surge el pánico, la gente se baja del autobús, disparándose el caos por la ciudad.
La muchacha piensa en su madre, su padre, sus amigos..Ella está sola alli, seria imposible llegar andando hasta su casa.
Llama al móvil pero no hay cobertura, el cielo se oscurece. Conforme el objeto se aproxima la velocidad con la que se acerca aumenta.
Impacta a las seis menos cuarto hora española en algún lugar del inmenso océano.
 En ese momento la tierra timbla. La muchacha sigue en la calle aturdida por el miedo como tanta gente, en medio del mismo infierno. A las seis todos son engullidos por una gigantesca muralla de agua que ha dado la vuelta al mundo.
El ser humano nunca se ha dado cuenta de lo valioso que es su tiempo.
 
FIN.
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