El mundo secreto


El abuelo hacia días que observaba a su nieta cambiada, ya no se sentaba con él por las tardes y charlaban de sus cosas.Estaba preocupado por ella y tenía la inequívoca intuición de que algo se traia la joven entre manos, era una sensación que le impulsaba al temor.Mientras el abuelo pasaba el rato en soledad, tallando una figura en un trozo de madera que habia encontrado en el bosque Naira se habia adentrado en éste con la peculiar espada y entrenaba con ella y los árboles a su alrededor.Se imaginaba grandes e implacables soldados tras ella rápidos y sedientos de sangre. Entrenaba sus reflejos dando golpes secos de espada contra los troncos de abedules. La gata iba tras sus pies, como si de una presa se tratara.Le encantaba ver a Naira correr y enredarse en sus pies pero en los días sucesivos Naira no la llevó consigo.Poco apoco la muchacha iba notando que era más rápida, a veces corria por el bosque,simulando que esquivaba los árboles-soldados que la perseguian.Cuanto más ágil, más rápida y más fuerte más preparada estaria para iniciar una rebelión.
Naira volvió a casa justo cuando ya el sol habia salido y la oscuridad envolvió el aire,perfilando su siluta azul en el camino de regreso.
_muchacha_dijo el abuelo_que estaba sentado junto al candil_¿qué estarás tramando?_el abuelo le echó una mirada de soslayo
Naira se ruborizó y miró hacia el suelo:
_nada,abuelo.He estado paseando por donde descubrí el metal brillante.
_Hablando del metal, eché un vistazo a la cesta y no queda ni la mitad_El hombre se levantó y le apretó los hombros con sus grandes y cálidas manos_Escuchame pequeña,más vale que se te quiten los pajaritos de la cabeza:tarde o temprano te pillaré y sabré qué has hecho con el metal y espero que no se cumplan mis sospechas.Ahora me voy a dormir.Buenas noches.
La joven se desplomó en la mecedora, por un momento se sintió fracasada, su abuelo sospechaba y ella tal vez estaba cometiendo una locura.En las palabras de su abuelo habia temor, quizá ella estaba arriesgando demasiado pero al fijar la vista en la luz del candil se percató de la oscuridad que expandia el miedo en sus almas.Vivir asi era morir en vida e ir hacia la luz era el único camino. En ese momento unas poliillas revoloteaban alrededor del cándil. 
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